Urexit: ¿qué pasa si Uruguay se va del Mercosur? El escenario bueno, el intermedio y el malo

Un análisis de El País en consulta con varios expertos en el tema: los caminos y las consecuencias que puede traer una salida de Uruguay del bloque.

Por Sebastián Cabrera

Urexit: el tema sobrevuela desde hace tiempo. Se conversa, se medita pero por ahora el gobierno uruguayo está lejos de querer pegar el zarpazo porque sabe que quizá haya más para perder que para ganar (todo puede cambiar, eso sí, en caso de que en Argentina gane el provocador Javier Milei, que ya ha dicho que hay que eliminar el bloque). Lo cierto es que el presidente Luis Lacalle Pou insiste en una flexibilización que los actuales gobiernos de Argentina y Brasil resisten y que en teoría le permitiría negociar con más tranquilidad acuerdos con terceros países. Lo volvió a plantear hace unos días al participar de la asunción del presidente paraguayo Santiago Peña (“no hemos tenido mucha suerte con el resto de los socios”, dijo ahí) y antes lo había hecho el 3 y 4 de julio pasado cuando los presidentes y cancilleres se reunieron en la ciudad argentina de Puerto Iguazú.

Esa vez el canciller Francisco Bustillo fue un poco más allá y declaró que “sin ninguna duda” Uruguay tendrá que plantearse en “algún momento” qué clase de “pertenencia al bloque” quiere tener en un futuro. Y dio un paso que hasta ahora nadie había dado: dijo que ese cambio puede ser “para modificar el propio tratado fundacional, o eventualmente plantearnos la posibilidad de dejar el Mercosur en su condición de Estado fundacional y pasar a ser un Estado asociado”. Incluso sostuvo que hay estudios jurídicos al respecto y que “los caminos se pueden recorrer” pero “lo más trascendente sería que exista la voluntad política, así como en su momento existió para incorporarnos al Mercosur y fundarlo”.

Claro está, después Lacalle matizó lo dicho por el canciller y solo habló de una flexibilización y apertura del bloque. “No es caprichoso el planteo de Uruguay hacia adentro y afuera del Mercosur”, dijo el presidente en Puerto Iguazú, “no es caprichoso porque no es de este presidente ni de este gobierno, vienen trayendo el cántaro hace muchos años muchos gobiernos de nuestro país, que le dicen al Mercosur que hay que flexibilizarse”.

Luis Lacalle Pou y Alberto Fernández en cumbre del Mercosur. Foto: Leonardo Mainé.

Esa salida del Mercosur hoy no está planteada formalmente, tiene sus detractores (muchos) y también quienes la promueven porque creen que es la vía para que Uruguay se abra al mundo y pueda firmar acuerdos sin el corset que le impone el bloque. La postura uruguaya podría cambiar, por ejemplo, si Brasil tranca negociaciones como la del ingreso de Uruguay al Acuerdo Amplio y Progresista de Asociación Transpacífico (Cptpp), que integran 11 países, entre ellos Chile y Perú en la región, u otras eventuales negociaciones bilaterales. En diciembre pasado Uruguay solicitó el ingreso al Cptpp pero por ahora no hay novedades y se trata de procesos que suelen ser largos.

Tampoco hay novedades sobre la negociación con China, después de que en julio de 2022 se cerró el estudio conjunto de factibilidad. No se avanzó y China comunicó que prefiere esperar señales del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ya que la discusión del Tratado de Libre Comercio (TLC) se había iniciado con el gobierno anterior, el de Jair Bolsonaro, que de alguna manera dio el aval. El propio Lacalle ha afirmado que sospecha que Brasil y Argentina trancaron las negociaciones uruguayas con el gigante asiático.

Creado hace ya 32 años, el Mercosur plantea una zona de libre comercio y acuerdos de arancel común, pero en la práctica está lleno de excepciones que lo alejan de su objetivo original. “El Mercosur está perforado”, suele decirse. Como dijo a mediados de 2021 el hoy vicecanciller Nicolás Albertoni en una tertulia del programa En Perspectiva, “el Mercosur en los últimos años ha sido mucho más la excepción que la regla” y Uruguay ha pedido flexibilidad “casi que por una formalidad, porque la historia de nuestro país nunca fue de los grandes portazos”.

Hay cerca de 400 empresas uruguayas que exportan a países del bloque y la mitad no tiene otra alternativa, según datos de la Unión de Exportadores. Se les va la vida en ese comercio. Teniendo en cuenta eso, ¿qué consecuencias tendría una salida de parte de Uruguay? ¿Qué pasaría si se concreta el Urexit? A continuación, el panorama actual, el camino para esa salida y los escenarios: el bueno, el intermedio y el malo para los intereses uruguayos, de acuerdo a un análisis realizado por El País en consulta con expertos en el tema.

El peso del bloque

Primero, ¿cómo funciona hoy el comercio de bienes en el Mercosur? En teoría los productos uruguayos no pagan aranceles para exportar a los demás países del Mercosur ni los demás pagan para exportar a Uruguay. Pero, como decíamos, hay excepciones.

Argentina, por ejemplo, puso hace poco un impuesto de 7,5% a la importación de bienes y de 25% para el pago de servicios en el exterior. Uruguay aplica la tasa consular y el año pasado Brasil decidió en forma unilateral reducir el Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur en un 10% sobre unos 6.195 productos que incluyen carnes, pastas, galletas, arroz y materiales de construcción, entre otros.

Además, el azúcar y el sector automotor suelen negociar acuerdos bilaterales en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi). Tomando en cuenta todas las exportaciones de Uruguay dentro del bloque, el Mercosur es el segundo destino detrás de Asia. ¿Y cuál es el peso de cada país?

Brasil

Brasil representa cerca del 70% del comercio de Uruguay en el Mercosur y el año pasado Uruguay exportó hacia allá unos 1.824 millones de dólares. Fue el tercer destino de las exportaciones uruguayas, detrás de China y la Unión Europea. Este año incluso está siendo el principal destino de exportación de bienes y “viene empatado” con China, según adelanta Victoria Martini, magíster en Comercio Internacional e Integración por la Universidad de Montevideo e integrante de la Academia Nacional de Economía.

Los principales sectores uruguayos que más exportan a Brasil son la agroindustria (lácteos, carne bovina y granos) y productos de industria, como vehículos, autopartes y plásticos.