La nueva cancha de hockey potencia el desarrollo deportivo y refleja la coherencia entre innovación, tradición, identidad académica y comunidad, pilares que definen a la Scuola Italiana di Montevideo.
La Scuola Italiana di Montevideo vive un momento trascendente en sus casi 140 años de historia
Con la inauguración de su nueva cancha de hockey, una obra que sintetiza su visión educativa integral: una educación plena, plurilingüe, con fuerte identidad internacional y profundamente vinculada al deporte como parte inseparable de su proyecto pedagógico.
"Era una deuda pendiente, pero sobre todo era un gran sueño"
Para Maximiliano Santiago, coordinador de educación física y deporte, esta incorporación permite practicar hockey en las mejores condiciones y, sobre todo, proyectar nuevos desafíos.

Maximiliano Santiago, coordinador de educación física y deporte
Se trata de una cancha con medidas oficiales
La infraestructura se alinea con los estándares internacionales del hockey moderno y permite elevar la calidad de la enseñanza, garantizar mayor seguridad y continuidad en los entrenamientos, así como recibir competencias oficiales en el predio. Además, su incorporación es especialmente valiosa en una zona donde la demanda de canchas es muy alta, lo que permite asegurar espacios propios y adecuados para el desarrollo de la actividad.
El proyecto llega para completar un espacio deportivo de alto nivel
Con gimnasios especializados, canchas de fútbol de nivel profesional y espacios destinados a múltiples disciplinas. Este ecosistema permite que el deporte acompañe al estudiante desde Casa dei Bambini hasta Secundaria, en un proceso continuo que combina juego, descubrimiento, disciplina y competencia. Ademas se destaca la participación 32 docentes distribuidos entre las diferentes disciplinas.

«El deporte construye recuerdos, experiencias y un verdadero sentido de pertenencia»
Maximiliano Santiago, coordinador de educación física y deporte

«No se puede separar al deporte de la propuesta académica de nuestra institución ya que es parte sustancial de ella».
Ana María Mendez, directora académica de la Scuola Italiana
La Scuola Italiana entiende la educación como un proceso universal donde hábitos saludables, convivencia y trabajo en equipo se desarrollan al mismo nivel que las competencias intelectuales.
El vínculo entre familias, docentes y estudiantes dentro de la comunidad, se construye desde la confianza y la responsabilidad compartida.
Las familias participan activamente del proceso educativo, los docentes acompañan con cercanía y profesionalismo y los estudiantes se sienten parte de un entorno donde su voz tiene lugar.
No solo eso, los exalumnos de la institución también forman parte de esa gran comunidad. El deporte, las actividades y las innovaciones que hace la institución les “permite mantener un vínculo activo con las familias y con los exalumnos a través de propuestas deportivas para padres y egresados”, detalló Santiago.

“Nuestros estudiantes se distinguen por su formación plena, plurilingüe y con sensibilidad social”.
Ana María Mendez, directora académica de la Scuola Italiana
La innovación también ocupa un rol central en esta visión
«Es un pilar transversal: orienta nuestras formas de enseñar y aprender», sostuvo la directora académica. Además, articula su identidad europea con una educación abierta al futuro, promoviendo pensamiento crítico, resiliencia y una sensibilidad social profunda. El objetivo, afirmó Mendez, es formar jóvenes capaces de transformar la sociedad, comunicarse en varios idiomas y adaptarse a un mundo en constante cambio.
En este marco, la inauguración de la nueva cancha no es solo un acontecimiento deportivo, sino un símbolo de coherencia institucional:
Un colegio que crece, se proyecta y reafirma su compromiso con una formación integral. La reacción de estudiantes y familias fue inmediata: sorpresa, emoción y un fuerte sentimiento de orgullo. «Vieron cómo un sueño se transformó en una realidad concreta», recordó Santiago.
Con este nuevo paso, la Scuola refuerza un recorrido histórico que combina identidad, pertenencia y comunidad. Una comunidad que, como afirmó Mendez, “es vibrante, en la que todos nos conocemos”, y donde generaciones de alumnos regresan como padres y abuelos